Desarrollamos tecnología para capturar, trazar y destruir PFAS en agua, evitando trasladar la contaminación de un medio a otro.
Los PFAS —conocidos como “químicos eternos”— son una amplia familia de sustancias sintéticas utilizadas durante décadas por su resistencia al agua, al calor y a la degradación. Esa resistencia se debe al enlace carbono-flúor, uno de los enlaces más fuertes de la química orgánica.
La misma propiedad que los hizo útiles en aplicaciones industriales y productos cotidianos los convierte hoy en un problema ambiental crítico: no se degradan fácilmente, pueden desplazarse por el agua y acumularse en el medio ambiente y en organismos vivos.
Los PFAS están diseñados para resistir degradación química, térmica y ambiental. Por eso pueden permanecer durante largos periodos en agua, suelo y ecosistemas.
Pueden desplazarse por el ciclo del agua y acumularse progresivamente en el medio ambiente y en determinados organismos.
Retener PFAS en un filtro no significa eliminarlos. Si el residuo no se destruye, el contaminante sigue presente.
La nueva regulación europea obliga a monitorizar y controlar PFAS en agua potable, elevando la exigencia técnica para operadores, industrias y administraciones.
El enlace C–F es excepcionalmente resistente. Esa fortaleza química explica por qué los PFAS son tan persistentes y difíciles de tratar con métodos convencionales.
ZeroPFAS nace para resolver una limitación crítica de los sistemas convencionales: muchos separan los PFAS del agua, pero no los eliminan definitivamente.
Nuestra solución plantea un sistema completo: capturar los PFAS, trazarlos durante todo el proceso y canalizarlos hacia una etapa de destrucción controlada. El objetivo es evitar que el contaminante quede abandonado en filtros, membranas o residuos sin tratamiento final.
Retención selectiva de PFAS en el agua antes de que sigan circulando por el sistema.
Seguimiento por cartucho, uso, sustitución y control del residuo contaminado.
Reducción del volumen contaminado para hacer viable el tratamiento posterior.
Tratamiento centralizado orientado a romper los compuestos PFAS y evitar su reentrada al ciclo hídrico.
Visualiza la arquitectura conceptual de ZeroPFAS: un sistema diseñado para capturar PFAS presentes en el agua, identificar cada cartucho mediante trazabilidad NFC y canalizar el material contaminado hacia un tratamiento posterior orientado a su destrucción verificable.
El modelo 3D permite entender cómo el agua atraviesa el sistema, cómo los PFAS quedan retenidos en el cartucho y cómo cada unidad puede ser sustituida, registrada y enviada a una planta piloto para su tratamiento final.
Del agua contaminada al tratamiento final. El sistema ZeroPFAS no se limita a filtrar. Captura los PFAS, registra el uso del cartucho y permite gestionar el residuo contaminado dentro de un circuito controlado de trazabilidad y destrucción.
El agua con presencia de PFAS entra en el sistema para iniciar el proceso de captura.
Los PFAS quedan retenidos en un cartucho diseñado para concentrar el contaminante y separarlo del flujo de agua tratada.
Cada cartucho puede incorporar identificación NFC para registrar instalación, uso, sustitución y trazabilidad por lote.
Cuando el cartucho alcanza su vida útil, puede retirarse e intercambiarse por otro sin perder la trazabilidad del residuo contaminado.
El cartucho saturado o el material contaminado se canaliza hacia una planta piloto para su tratamiento posterior.
El objetivo final es evitar que los PFAS vuelvan al ciclo hídrico mediante un proceso de destrucción controlada y verificación analítica.
Este modelo representa la arquitectura conceptual de ZeroPFAS. El diseño industrial final, los materiales específicos y los parámetros de operación pueden variar según el caso de uso, el caudal, la concentración de PFAS y los requisitos de validación.
Analizamos el caso de uso, el tipo de agua, el caudal y la estrategia de captura, trazabilidad y tratamiento posterior.
ZeroPFAS no se limita a retirar PFAS del agua. Diseñamos una arquitectura completa para capturarlos, concentrarlos, trazarlos y destruirlos bajo condiciones controladas.
Retención selectiva de PFAS en el punto de uso o en corrientes contaminadas.
Seguimiento mediante cartuchos identificados por NFC, registro de uso y control por lote.
Reducción del volumen contaminado para hacer viable el tratamiento posterior.
Tratamiento centralizado orientado a romper los compuestos PFAS y evitar su reentrada en el ciclo hídrico.
Análisis del agua tratada, del residuo y del proceso para demostrar reducción real del contaminante.
Selecciona cada etapa — clica en el modelo 3D o en los pasos — para entender su función.
Representación 3D simplificada para entender el funcionamiento general de ZeroPFAS. El sistema técnico real se encuentra protegido mediante solicitud de patente presentada ante la OEPM y está actualmente en fase de validación.
Desde enero de 2026, la Unión Europea exige monitorización armonizada de PFAS en agua potable y cumplimiento de nuevos valores límite bajo la Directiva de Agua Potable.
Analizamos individualmente los compuestos PFAS presentes en la muestra mediante LC-MS/MS, una técnica de referencia para su cuantificación y seguimiento.
Evaluamos si permanecen compuestos fluorados que un análisis dirigido podría no cubrir. Esto ayuda a distinguir entre una eliminación más completa y una transformación solo parcial.
Medimos el fluoruro libre (F⁻) generado tras la ruptura de enlaces carbono-flúor. Este dato aporta una evidencia adicional de transformación del contaminante, más allá de su simple desaparición en el análisis de compuestos diana.
Desde enero de 2026, la Unión Europea exige monitorización armonizada de PFAS en agua potable y cumplimiento de nuevos valores límite bajo la Directiva de Agua Potable.
Una solución convencional mueve el problema. ZeroPFAS busca cerrarlo.
Solicita una evaluación técnica y estudiaremos cómo integrar captura, trazabilidad y destrucción verificable en tu caso de uso.